Hoy empieza todo

Francia, 1999

 

 

Director: Bertrand Tavernier.

Guión: Dominique Sampiero, Tiffany Tavernier, Bertrand Tavernier.

Música: Louis Sclavis

Fotografía: Alain Cloquart

Reparto: Philippe Torreton, María Pitarresi, Nadia Kaci, Didier Bezace, Veronique Ataly, Nathalie Bécue, Emmanuelle Bercot, Françoise Bette.

Género: Drama, enseñanza.

Sinopsis:

Daniel Lefebvre trabaja como profesor y director de una escuela infantil en Hernaig, una población deprimida del norte de Francia. Es un hombre sensible y tenaz que siente pasión por su trabajo. Entre sus objetivos se encuentra el de aumentar los niveles de enseñanza e involucrar a los padres de sus alumnos, pero se encuentra atrapado por una jerarquía de funcionarios que no le permite ir más allá en sus aspiraciones como educador. Su trabajo como docente será cuestionado al principio. Debe seguir las normas básicas de la enseñanza estatal mientras sus alumnos van a la escuela literalmente muertos de hambre y en harapos. A pesar de los obstáculos (las instituciones políticas y los antiguos maestros convertidos en inspectores y funcionarios), Daniel no se dará por vencido y conseguirá el apoyo de toda la comunidad.

El profesor es un hombre extremadamente amable y paciente, pero no duda en ponerse firme para defender sus convicciones en determinados momentos. La ingente cantidad de problemas que se ciernen sobre él le harán flaquear en su contienda cotidiana para sacar adelante a sus pupilos y su vida personal, que también atraviesa por diversas dificultades. Cansado de cargar con semejante peso, Daniel llega a plantearse la posibilidad de dejarlo todo y claudicar, algo a lo que finalmente renunciará gracias al apoyo de la familia y de los amigos.

 Comentarios:

Hoy empieza todo relata de un modo crudo las irregularidades sociales provocadas en una escuela infantil francesa por parte de los sistemas públicos de protección social del gobierno. El supuesto estado de bienestar social, pese a los elogios de los políticos, implica fenómenos como la falta de protección social, el paro, la marginación, los problemas familiares, la pobreza y la exclusión social, todos ellos representados en el filme de Tavernier. El director explora los suburbios de una sociedad aparentemente desarrollada y muestra la despreocupación del gobierno ante esta situación. Todas estas irregularidades afectan también al trabajo de los maestros y maestras que, pese a todo, no desfallecen en su proyecto educativo. Y no desfallecer es ir contracorriente, ir contra el sistema, es decir, denunciar que al gobierno no le interesa la educación. En la película, Daniel, el maestro, pese a las circunstancias adversas que sufre, no se siente nunca vencido y continúa luchando para conseguir un futuro un poco más próspero para sus alumnos y sus familias. Por todas estas razones, la figura de Daniel se corresponde con el héroe contemporáneo, a quien corresponde sustituir la incompetencia de la burocracia con una dedicación total, más allá de la educativa, para con su alumnado.

A pesar de lo difícil que está todo (en la familia, en el trabajo, en la sociedad,…), un grupo de maestros –nuevos héroes de hoy-  apela a su sentido de responsabilidad y hace que el colectivo empiece cada día por sacar lo mejor de cada alumno. ¡Qué labor, la del maestro de escuela! Como reza la leyenda de un pequeño monolito escondido tras los arbustos de un parque en una conocida ciudad española: “Al maestro. La grandeza de un pueblo se logra con la educación de sus hijos.”

Parece que el gran enemigo, además de la anquilosada maquinaria estatal, sea la mentalidad del deshumanizado primer mundo, que destierra o menosprecia al que no es triunfador. Tavernier dibuja unos personajes que tienen esperanza y logran pequeños triunfos que nos hablan de la posibilidad de la utópica rehumanización de la sociedad a pesar de las alienaciones de la sociedad contemporánea encarnadas por los males de las drogas, el alcoholismo, las rupturas familiares, la brutalidad doméstica o las dificultades para conseguir un trabajo… El ambiente de la ciudad provinciana es fotografiado en un gris cerrado para dar una sensación de claustrofobia. Es una versión distinta de la también excelente realización en forma de documental de Nicolas Philibert Ser y tener  (2004), en la que se sigue un curso escolar en la clase del profesor López. Mención especial merece también Los chicos del coro (2004) de Christophe Barratier, remake del clásico francés La cage aux rossignols (1945).

En cuanto al aspecto técnico destacar que Tavernier opta por planos de larga duración y cercano a los rostros de los personajes, y busca las miradas y lo que ven las miradas, sin cambiar el plano, con suaves movimientos, como de sana curiosidad, en una búsqueda del detalle, de la información. Con estos modos, potencia el concepto de la cámara como un ojo que observa todo. Esta capacidad del objetivo para observar y, por ende, mostrar la realidad con realismo es lo que hace grande a la película.

La película se realizó pensando en los niños, pero va dirigida a los adultos y a todo aquel que pretenda serlo algún día. Y lo hace con un estilo crítico, muy próximo al documental. De hecho, las maestras y los niños son reales, no son actrices ni actores. Además, uno de los grandes aciertos de la película es combinar el exterior del aula (inspección, educadores sociales, ámbito socio-económico) con el interior del aula (corros, juegos, canciones con el profesor, fiestas escolares). Parece como si la escuela fuese el único lugar donde todos los alumnos son iguales, el único lugar donde se defienden los derechos del niño, donde juegan, aprenden y son felices. La escuela es como un jardín aislado de los vientos fríos de la sociedad en la que viven.

Para ir terminando, la escuela debe estar comprometida con su entorno social. El compromiso de la escuela de hoy no puede ser solamente con el alumnado, sino que ha de ser con sus familias y con el entorno que le rodea. Va más allá de lo puramente académico, pues está inserta en una problemática global que lucha contra cualquier forma de manifestación violenta dentro y fuera de las aulas. Una escuela comprometida con los valores democráticos fomenta la participación de las familias implicándolas en el objetivo de hacer una escuela para todos y aspira a trasmitir modelos de vida, valores desde un punto de vista sociológico.

El profesorado tiene que buscar los medios que permitan la participación consensuada de los miembros de la comunidad escolar, y la creación de un clima de bienestar y seguridad en el centro. Dicha comunidad escolar, en colaboración con otros agentes sociales deben crear una conciencia colectiva a favor de una cultura de Paz. Un nuevo estilo de vida y una nueva estrategia para transformar la sociedad de hoy, la sociedad del conocimiento.

La escuela es uno de los instrumentos de transmisión de los valores democráticos y la educación, en conjunto con el resto de la sociedad, el agente más importante para el cambio cultural y el progreso social, ya que permite el desarrollo integral de la persona, la conciencia sobre los problemas sociales y la búsqueda y puesta en práctica de soluciones adecuadas.

Situando esta reflexión en el terreno de lo que debe ser una escuela en su entorno, la escuela, la comunidad educativa, deben ser un actor más en la sociedad, en la que todos somos responsables, familias, administración, medios de comunicación, servicios sociales y sanitarios, agentes sociales, gestores de medio ambiente, empresas, etc. Aún así, la escuela no debe excusar su responsabilidad, pues en torno a ella se mueven las familias y la comunidad, ni los profesores la suya, pues son profesionales no solamente para la instrucción de sus alumnos sino también de su educación.

El film utiliza ciertas técnicas cercanas al documental convirtiéndose así en una película de denuncia. Constata la falta de atención de las autoridades e instituciones públicas hacia la educación infantil, la falta de apoyos a las familias más humildes (por la que los niños terminan pagando).

La forma en que la cámara se introduce en las aulas, moviéndose entre decenas de niños, y sin perder jamás el punto de vista ni desorientar al espectador, es un prodigio que quizá los seguidores de un cine más mecánico y espectacular deberían empezar a comprender y apreciar como una forma de representación insuperable, pues su base, sus cimientos, son las personas, la gente real, y nada puede superar la poesía de una mirada que sabe extraer de la realidad tanta esperanza. En ocasiones los actores se dirigen a la cámara y hablan de sus experiencias (pues algunos son profesores auténticos y no actores profesionales), y esto en lugar de romper el continuo secuencial, su poder hipnótico, lo enriquece con la invitación a lo que no es ficción.

Uno de los grandes aciertos de la película es combinar el exterior del aula (inspección, educadores sociales, ámbito socio-económico) con el interior del aula (corros, juegos, canciones con el profesor, fiestas escolares). Parece como si la escuela fuese el único lugar donde todos los alumnos son iguales, el único lugar donde se defienden los derechos del niño, donde juegan, aprenden y son felices. La escuela es como un jardín aislado de los vientos fríos de la sociedad en la que viven.

 

Valores: Confianza en sí mismo y en los demás, Amabilidad, Optimismo pese a las duras condiciones y a los desengaños, Constancia.

Temas de reflexión:

– Valora la actitud del profesor que habla con los padres, que juega con los niños, que barre tras el robo, que recoge a los niños y los lleva a su casa, que se enfrenta a sus padres o les lleva comida.

– Analizar los comportamientos de las maestras, el de la más joven, el de la más mayor. El ambiente que crean entre los niños, su dedicación, sus dudas.

– Las diferentes familias que salen en la película. Sus reacciones, sus cambios de comportamiento.

– La compañera del director. Su apoyo y su crítica.

– La administración educativa. El inspector. Su obsesión por la formalidad y la burocracia.

– Los servicios sociales. En ellos se ven dos tipos de personas muy diferentes. Valorarlas.

– La administración local y los políticos. Valorarlos y compararlos con el entorno más cercano.

– Analizar las dificultades que se pueden dar en una escuela en un área deprimida económicamente.

– Analizar la escuela como lugar donde los niños son felices y donde los padres quieren tener a sus hijos.

– Debatir sobre la vocación docente

– Expresarse sobre la dificultad de separar la profesión de la vida personal

– Analizar las dificultades en las relaciones personales

– Expresarse sobre las trabas burocráticas que perjudican en muchos casos la actividad docente

– Exponer algunas vías de solución

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