Montaje

El montaje cinematográfico es la ordenación narrativa y rítmica de los elementos objetivos del relato. Consiste en escoger (antes de filmar o grabar la película), ordenar y unir una selección de los planos a registrar, según una idea y una dinámica determinada, a partir del guión, la idea del director y el aporte del montador.

Por tanto, el montaje comienza con la creación del guión técnico (guión literario más diseño de planos), luego el realizador hace las tomas de los planos teniendo en cuenta el punto de vista técnico y narrativo, finalmente el montaje como tal consiste en ensamblar los fragmentos para reconstruir el relato y que la película tome sentido.

Los diferentes tipos de montaje son:

- Estilo naturalista o clásico: son todas aquellas películas que intentan que su montaje de planos pasen desapercibidos para el espectador. Todos los movimientos de la cámara se hacen con la mayor suavidad posible. Los movimientos de cámara, los cambios de plano, el uso de los sonidos, etc. se justifican por la acción. En definitiva, se intenta que el espectador se centre más en el guión y menos en la forma en que la película ha sido filmada y montada. Casi todo el cine clásico americano de entre los años 30 y 60, sigue estos parámetros.

Algunas películas se realizan con tomas largas, y puede llegarse el caso de que toda la película parezca un único plano secuencia, como si fuera de no montaje (aunque se basan en el montaje interno del plano). Esto ocurre en La soga (1948) de Alfred Hitchcock o, en La dama del lago (1946) de Montgomery.

- Estilo formalista o rupturista: al contrario que en el anterior, en este cine se intensifican los recursos del montaje. Abundan los movimientos de cámara forzados, los cambios de plano bruscos, el uso de sonidos no justificados por la acción, la iluminación estridente, etc. No es que este cine renuncie al guión, sino que además del qué contar, se centra en cómo contarlo. Reta al espectador, incluso a veces lo desorienta, exigiéndole más concentración para unir los fragmentos.

Ya que de cada escena se hacen varias tomas, y que existen miles de tomas diferentes en una película, el montaje constituye una ardua labor. Siguiendo la trama del guión, el montador, en general, tiene libertad para montar las diferentes tomas realizadas de una escena de la manera que estime más apropiada. Asimismo puede utilizar más o menos metraje de película de cada toma, y decidir cómo enlazar una escena o secuencia con la siguiente. Por todo ello se considera que el montaje es una de las disciplinas fundamentales en la realización de una película.